Veamos la segunda vía, acerca de las causas eficientes:
Todo lo que es tiene una causa, y ésta a su vez, tiene una causa, y así encontraremos una serie infinita de causas, por lo tanto, existe una primera causa eficiente que es incausada, que es Dios.
Veamos los argumentos de una manera más sencilla:
1. A toda causa le sigue un efecto.
2. Una causa es efecto de una causa anterior.
3. No puede ser indefinidamente la cadena de causas.
4. Existe una primera causa eficiente que es incausada.
5. Esta primera causa es Dios. [Conclusión]
Premisa 1 y 2: Falsas.
Éstas premisas se basa en la afirmación de que las causas son cosas objetivas y que la relación causa-efecto es concreta y parte de la realidad. Lo que nosotros, como observadores del Universo, vemos es cierta normalidad, lo que llamamos relación causal es una abstracción para ordenar en nuestra mente esa normalidad, es muy poco probable que podamos demostrar que la relación causa-efecto es real y objetiva para todos los fenómenos del Universo.
Premisa 3: Es arbitraría.
No se explica porque no podría ser una regresión infinita.
Premisa 4. Contradictoria con premisa 1.
La premisa 1 dice que A “toda” causa le sigue un efecto y esta premisa (4) dice que hay una causa que no es efecto de nada.
Conclusión: Al igual que en la primera vía, en esta vía también se nos dice que el efecto sin causa es uno solo, y del razonamiento dado no se infiere que deba ser uno y aún peor es que se considere a esa causa como Dios.
lunes, 28 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
Derecho de los animales
¿Qué razones hay para decir que los animales tienen derechos? El siguiente argumento trata de responder a esa pregunta:
1. Los animales pueden sentir dolor.
2. El mundo es un mejor lugar si el dolor no es infligido innecesariamente.
3. Por lo tanto, dolor innecesario no debería infligirse sobre los animales.
La primera premisa ha sido demostrada en estudio con animales como los monos y gorilas, los cuales han mostrado el dolor como algo muy parecido al dolor humano. Sin embargo, animales como esponja de mar o medusa, los cuales tienen un sistema nervioso simple, siente algo remotamente a como siente una persona. Quizá lo que hoy en día afecta a los defensores de los derechos de los animales, es que al parecer, pues algunos animales siente dolor pero otros no tanto, es decir, se toma el argumento convenientemente.
La segunda premisa parece incuestionable, sin embargo, algunos se han dado a la tarea de buscar diferencia entre dolor y sufrimiento. Estos alegan que lo complejo como se ha tratado el dolor es en base a la anticipación de lo que realmente va a pasar, mientras que el dolor como tal no es más que la sensación en el momento en que ocurre; el sufrimiento cuenta cuando ocurre situaciones en donde se considera la moral, pero los animales solo son capaces de sentir dolor. Luego, se dice de lo “innecesario” de esa misma premisa que para evitar posibles problemas es mejor experimentar primero en animales que con el ser humano, por lo tanto, algún dolor entonces es necesario.
Y es esto lo que entonces afecta a la conclusión, ya que ese dolor infligido en los animales beneficia a la final al ser humano. Por lo tanto, estos derechos a la final se aplican a algunos animales más afortunados, para otros, no los aplican.
miércoles, 16 de marzo de 2011
¿Los animales tienen derechos?
Entre 2000 y 2005, cada año en todo el mundo se usan unos 50 millones de animales son usados para investigaciones científicas; cerca de 250 millones de toneladas de carnet son producidas; cerca de 200 millones de toneladas de pescado y animales acuáticos son recolectados de mares y ríos.
Esas cifras son aproximadas (especialmente para el caso de las investigaciones científicas, muchas cifras no son registradas en lo absoluto), pero está muy claro la cantidad tan alta de animales que son usados cada año por para interés “humanos”. Más que “usar”, muchas personas –y el número se incrementa- diría “sacrificar” o “explotar”; quizás esas sean las palabras más adecuadas.
Muchos consideran que el uso de animales como comida y para la investigación es moralmente indefendible y es una violación de los derechos básicos de los animales.
Próxima entrega: Derechos básicos de los animales
lunes, 7 de marzo de 2011
Dentro de la mente animal
¿Qué sabemos acerca de lo que hay en las cabezas de los animales? ¿Los animales tienen sentimientos, pensamientos, creencias? ¿Son capaces de razonar?
La verdad es que sabemos muy poco acerca de la conciencia animal. Nuestro conocimiento en esta área es realmente una versión generalizada del “problema del conocimiento acerca de otras mentes humanas”. No podemos, al parecer, saber con certeza si otras personas experimentas de la misma forma que nosotros, cuando están ante la misma situación. Si así nos ocurre con la mente humana, imaginemos cuán peor puede ser la situación con una mente no-humana.
Para ambos casos, mente humana y mente animal, quizá lo mejor que podemos hacer es argumentar por analogía. Los mamíferos parecen reaccionar al dolor de la misma manera que el hombre en muchos de los casos: huye de la fuente del dolor, tiembla, grita, etc. En términos psicológicos, también, existe una uniformidad básica en todo el sistema nervioso de los mamíferos; y un cercano paralelismo se encuentra también en la composición genética y el origen evolutivo.
En este mismo sentido parece relativamente seguro hacer las mismas inferencias acerca de nuestros parientes cercanos: monos y gorilas. Sin embargo, si resulta muy complicado realizar tal inferencia para otros vertebrados, tales como, pájaros, reptiles, peces, etc. Y muchísimo más complicado para invertebrados: insectos, babosas, medusas, etc.
La verdad es que sabemos muy poco acerca de la conciencia animal. Nuestro conocimiento en esta área es realmente una versión generalizada del “problema del conocimiento acerca de otras mentes humanas”. No podemos, al parecer, saber con certeza si otras personas experimentas de la misma forma que nosotros, cuando están ante la misma situación. Si así nos ocurre con la mente humana, imaginemos cuán peor puede ser la situación con una mente no-humana.
Para ambos casos, mente humana y mente animal, quizá lo mejor que podemos hacer es argumentar por analogía. Los mamíferos parecen reaccionar al dolor de la misma manera que el hombre en muchos de los casos: huye de la fuente del dolor, tiembla, grita, etc. En términos psicológicos, también, existe una uniformidad básica en todo el sistema nervioso de los mamíferos; y un cercano paralelismo se encuentra también en la composición genética y el origen evolutivo.
En este mismo sentido parece relativamente seguro hacer las mismas inferencias acerca de nuestros parientes cercanos: monos y gorilas. Sin embargo, si resulta muy complicado realizar tal inferencia para otros vertebrados, tales como, pájaros, reptiles, peces, etc. Y muchísimo más complicado para invertebrados: insectos, babosas, medusas, etc.
lunes, 28 de febrero de 2011
¿Existe Dios? – Refutación de la Primera vía
Veamos la primera vía, acerca del movimiento:
Todo lo que se mueve necesita ser movido por otro. Pero si lo que es movido por otro se mueve, necesita ser movido por otro, y éste por otro. Este proceder no se puede llevar indefinidamente, porque no se llegaría al primero que mueve, y así no habría motor alguno pues los motores intermedios no mueven más que por ser movidos por el primer motor. Por lo tanto, es necesario llegar a aquel primer motor al que nadie mueve. En éste, todos reconocen a Dios.
Veamos los argumentos de una manera más simplificada:
Premisa 1. Todo lo movido es movido por otra cosa.
Premisa 2. Para cada cosa movida es necesario un motor que lo mueva.
Premisa 3. No puede ser indefinidamente.
Premisa 4. Es necesario llegar al primer motor al que nadie mueve.
Conclusión. El primer motor es Dios. [Conclusión]
Premisa 1: Falsa.
Antes de explicar por qué esta premisa el falsa debemos ponernos en el contexto de Tomás de Aquino, es decir, tomemos en cuenta de que él vivió entre 1225 y 1274, y la física de esa época era la aristotélica, por lo tanto, no conoce las leyes de gravitación y asume de que nada puede moverse por sí mismo; hoy con la física moderna (gracias a Galileo y Newton) sabemos que eso no es cierto. Un simple experimento lo demostraría: colocando dos objetos en el vacío a cierta distancia podremos observar que uno de ellos comenzará a moverse en dirección del otro sin que nada lo tenga que mover necesariamente.
Premisa 2: Falsa.
La explicación es similar a lo expuesto en el párrafo anterior.
Premisa 3: Es arbitraría.
No se explica porque no podría ser una regresión infinita.
Premisa 4. Igualmente arbitraría.
El argumento indica que el primer motor tiene que ser uno, sin embargo, podrían ser varios.
Conclusión: Aun asumiendo la arbitrariedad de las dos últimas premisas, Tomás asume que a ese primer motor debemos nombrarlo Dios, pero no es claro que sea el Dios que todos conocemos como Creador de todo.
Tomás de Aquino no contaba con los conocimientos en física que tenemos ahora. Esta vía es válida para la visión aristotélica del mundo que se tenía entonces, adecuada pero falsa.
Todo lo que se mueve necesita ser movido por otro. Pero si lo que es movido por otro se mueve, necesita ser movido por otro, y éste por otro. Este proceder no se puede llevar indefinidamente, porque no se llegaría al primero que mueve, y así no habría motor alguno pues los motores intermedios no mueven más que por ser movidos por el primer motor. Por lo tanto, es necesario llegar a aquel primer motor al que nadie mueve. En éste, todos reconocen a Dios.
Veamos los argumentos de una manera más simplificada:
Premisa 1. Todo lo movido es movido por otra cosa.
Premisa 2. Para cada cosa movida es necesario un motor que lo mueva.
Premisa 3. No puede ser indefinidamente.
Premisa 4. Es necesario llegar al primer motor al que nadie mueve.
Conclusión. El primer motor es Dios. [Conclusión]
Premisa 1: Falsa.
Antes de explicar por qué esta premisa el falsa debemos ponernos en el contexto de Tomás de Aquino, es decir, tomemos en cuenta de que él vivió entre 1225 y 1274, y la física de esa época era la aristotélica, por lo tanto, no conoce las leyes de gravitación y asume de que nada puede moverse por sí mismo; hoy con la física moderna (gracias a Galileo y Newton) sabemos que eso no es cierto. Un simple experimento lo demostraría: colocando dos objetos en el vacío a cierta distancia podremos observar que uno de ellos comenzará a moverse en dirección del otro sin que nada lo tenga que mover necesariamente.
Premisa 2: Falsa.
La explicación es similar a lo expuesto en el párrafo anterior.
Premisa 3: Es arbitraría.
No se explica porque no podría ser una regresión infinita.
Premisa 4. Igualmente arbitraría.
El argumento indica que el primer motor tiene que ser uno, sin embargo, podrían ser varios.
Conclusión: Aun asumiendo la arbitrariedad de las dos últimas premisas, Tomás asume que a ese primer motor debemos nombrarlo Dios, pero no es claro que sea el Dios que todos conocemos como Creador de todo.
Tomás de Aquino no contaba con los conocimientos en física que tenemos ahora. Esta vía es válida para la visión aristotélica del mundo que se tenía entonces, adecuada pero falsa.
martes, 15 de febrero de 2011
¿Existe Dios? - Las cinco vías de Tomas
Veamos las demostraciones de Tomás de Aquino acerca de la existencia de Dios:
1.- La del movimiento: El movimiento es el sentido del pasar de la potencia al acto, tal y como fue postulado previamente por Aristóteles. Tomás basado en ese principio aristotélico indica que todo lo que se mueve es movido por otra cosa, y ésta a su vez, por otra, y así sucesivamente en una serie infinita de motores. De modo que, existe un primer motor inmóvil, y este primer motor es Dios.
2.- Las causas eficientes: Esta vía es análoga a la anterior, pero respecto a las causas eficientes. Todo lo que es tiene una causa, y ésta a su vez, tiene una causa, y así encontraremos una serie infinita de causas, por lo tanto, existe una primera causa eficiente que es incausada, que es Dios.
3.- La contingencia: Algunas cosas, que nacen y perecen, podrían no ser. Son pues contingentes, pero no todos los seres pueden ser contingentes, porque si todo el universo pudiera no ser, entonces no sería, por lo tanto, debe haber al menos un ser necesario, que es la razón de que los seres contingentes lleguen a ser. Ese ser necesario es Dios.
4.- Los grados de perfección: Decimos que algo es mejor que otra cosa, que es más bello, o más justo, etc. Pero toda jerarquía de este tipo supone un óptimo, es decir un ser supremo, y a esto es lo que llamamos Dios. Sencillo, ¿no?
5.- La prueba teleológica: Las cosas de la naturaleza actúan realizando un orden, como si obedecieran a un plan o a un fin, pero esto supone un arquitecto u ordenador, es decir, una Causa Inteligente, el fin hacia el que todo tiende en última instancia y que rige todo el proceso del universo.
1.- La del movimiento: El movimiento es el sentido del pasar de la potencia al acto, tal y como fue postulado previamente por Aristóteles. Tomás basado en ese principio aristotélico indica que todo lo que se mueve es movido por otra cosa, y ésta a su vez, por otra, y así sucesivamente en una serie infinita de motores. De modo que, existe un primer motor inmóvil, y este primer motor es Dios.
2.- Las causas eficientes: Esta vía es análoga a la anterior, pero respecto a las causas eficientes. Todo lo que es tiene una causa, y ésta a su vez, tiene una causa, y así encontraremos una serie infinita de causas, por lo tanto, existe una primera causa eficiente que es incausada, que es Dios.
3.- La contingencia: Algunas cosas, que nacen y perecen, podrían no ser. Son pues contingentes, pero no todos los seres pueden ser contingentes, porque si todo el universo pudiera no ser, entonces no sería, por lo tanto, debe haber al menos un ser necesario, que es la razón de que los seres contingentes lleguen a ser. Ese ser necesario es Dios.
4.- Los grados de perfección: Decimos que algo es mejor que otra cosa, que es más bello, o más justo, etc. Pero toda jerarquía de este tipo supone un óptimo, es decir un ser supremo, y a esto es lo que llamamos Dios. Sencillo, ¿no?
5.- La prueba teleológica: Las cosas de la naturaleza actúan realizando un orden, como si obedecieran a un plan o a un fin, pero esto supone un arquitecto u ordenador, es decir, una Causa Inteligente, el fin hacia el que todo tiende en última instancia y que rige todo el proceso del universo.
lunes, 7 de febrero de 2011
¿Existe Dios? - introducción
Esta pregunta quizás nos la hemos hecho alguna vez, y hoy en día la disciplina de la teología podría tener algunas respuestas al respecto. Sin embargo, esta pregunta se planteó hace mucho tiempo por la filosofía, así que vamos a tratar de buscar la manera de responderla paulatinamente.
Por supuesto, normalmente nos hacemos esta pregunta cuando nos pasa algo desagradable o cuando vemos algo “injusto” según nuestros criterios, pero, dejemos esto de lado porque en realidad sería otra pregunta ¿interviene Dios en nuestro día a día? y si lo hace ¿de qué manera lo hace?. Así que no, dejemos eso de lado y tratemos de ver si el objeto de estudio de la teología existe o no.
Así nos conseguimos con el primer hombre que hace un verdadero esfuerzo por “demostrar” que Dios existe, y este hombre es Tomás de Aquino. Él plantea lo que se llaman las cinco vías, estás son:
1.- La del movimiento.
2.- Las causas eficientes.
3.- La contingencia.
4.- Los grados de perfección.
5.- La prueba teleológica.
En las próximas entregas estaremos evaluando estás demostraciones detalladamente.
lunes, 31 de enero de 2011
Tipos de falacias – segunda parte
Continuemos con las falacias:
7.- Causa Falsa: En creencias primitivas ocurría esta falacia con frecuencia, por ejemplo, tocar los tambores provocaba la lluvia. En general, podemos decir que una relación causa-efecto incorrecta se origina en este tipo de falacia.
8.- Petición de principio (petitio principii): Esta falacia consiste en suponer la verdad de lo que uno quiere probar. Parecería éste un error tonto, evidente para todos; sin embargo, qué tan tonto o ingenuo es este error depende en gran medida de la forma en que expresan las permisas del argumento. Su formulación con frecuencia obscurece el hecho de que en una de las premisas se encuentra de manera implícita la conclusión.
9.- Apelación a la emoción (ad populum): es el recurso favorito usado por los propagandistas o demagogos. Es falaz porque reemplaza la laboriosa tarea de presentar evidencia y argumentos racionales con el lenguaje expresivo y otros recursos calculados para excitar el entusiasmo, la ira o el odio.
10.- Apelación a la piedad (ad misericordiam): es un caso especial de la apelación a la emoción, en la cual el altruismo y la piedad de la audiencia son las emociones especiales a las que se apela.
11.- Apelación a la fuerza (ad baculum): la apelación a la fuerza para producir la aceptación de una determinada conclusión.
12.- Conclusión inatinente (ignoratio elenchi): se comete cuando un argumento que permite establecer una conclusión en particular se dirige a probar una conclusión diferente.
7.- Causa Falsa: En creencias primitivas ocurría esta falacia con frecuencia, por ejemplo, tocar los tambores provocaba la lluvia. En general, podemos decir que una relación causa-efecto incorrecta se origina en este tipo de falacia.
8.- Petición de principio (petitio principii): Esta falacia consiste en suponer la verdad de lo que uno quiere probar. Parecería éste un error tonto, evidente para todos; sin embargo, qué tan tonto o ingenuo es este error depende en gran medida de la forma en que expresan las permisas del argumento. Su formulación con frecuencia obscurece el hecho de que en una de las premisas se encuentra de manera implícita la conclusión.
9.- Apelación a la emoción (ad populum): es el recurso favorito usado por los propagandistas o demagogos. Es falaz porque reemplaza la laboriosa tarea de presentar evidencia y argumentos racionales con el lenguaje expresivo y otros recursos calculados para excitar el entusiasmo, la ira o el odio.
10.- Apelación a la piedad (ad misericordiam): es un caso especial de la apelación a la emoción, en la cual el altruismo y la piedad de la audiencia son las emociones especiales a las que se apela.
11.- Apelación a la fuerza (ad baculum): la apelación a la fuerza para producir la aceptación de una determinada conclusión.
12.- Conclusión inatinente (ignoratio elenchi): se comete cuando un argumento que permite establecer una conclusión en particular se dirige a probar una conclusión diferente.
lunes, 24 de enero de 2011
Tipos de falacias - primera parte
Cuando un argumento descansa en premisas que no son pertinentes para su conclusión y, por lo tanto, no pueden establecer de manera apropiada su verdad, la falacia cometida es de atenencia. “Inatinencia” quizá explicaría mejor el problema, pero las premisas con frecuencia son psicológicamente atinentes para la conclusión, y esto explica la aparente corrección y persuasividad.
En forma tradicional, se han dado nombres latinos a muchas falacias, algunos de ellos han llegado a formar parte de lenguajes como el inglés o el español.
1.- El argumento por la ignorancia (ad ignorantian): es el error que se comete cuando se argumenta que una proposición es verdadera sobre la base de que no se ha probado su falsedad o, a la inversa, de que es falsa porque no se ha probado su verdad.
2.- La apelación inapropiada a la autoridad (ad verecundiam): Esta falacia ocurre cuando se hace una apelación a personas que no tienen credenciales legítimas de autoridad en la materia en discusión.
3.- Pregunta compleja: De todas las falacias que se utilizan en el razonamiento cotidiano, una de las más comunes es la de formular una pregunta de tal forma que se presupone la verdad de alguna conclusión implícita en esa pregunta; es probable que la pregunta misma sea retórica y no busque genuinamente una respuesta.
4.- Argumento “ad hominem”: La frase “ad hominem” se traduce como “contra el hombre”. Nombra un ataque falaz dirigido no contra la conculsión que uno desea negar, sino contra la persona que la afirma o defiende.
5 y 6.- Accidente y accidente inverso: Cuando aplicamos una generalización a casos individuales, de manera impropia, cometemos la falacia accidente. Cuando lo hacemos a la inversa, sea por falta de cuidado o con intención, y aplicamos un principio que es verdadero en un caso particular como si lo fuera general, cometemos la falacia de accidente inverso.
Próxima entrega: Tipos de falacias – segunda parte.
En forma tradicional, se han dado nombres latinos a muchas falacias, algunos de ellos han llegado a formar parte de lenguajes como el inglés o el español.
1.- El argumento por la ignorancia (ad ignorantian): es el error que se comete cuando se argumenta que una proposición es verdadera sobre la base de que no se ha probado su falsedad o, a la inversa, de que es falsa porque no se ha probado su verdad.
2.- La apelación inapropiada a la autoridad (ad verecundiam): Esta falacia ocurre cuando se hace una apelación a personas que no tienen credenciales legítimas de autoridad en la materia en discusión.
3.- Pregunta compleja: De todas las falacias que se utilizan en el razonamiento cotidiano, una de las más comunes es la de formular una pregunta de tal forma que se presupone la verdad de alguna conclusión implícita en esa pregunta; es probable que la pregunta misma sea retórica y no busque genuinamente una respuesta.
4.- Argumento “ad hominem”: La frase “ad hominem” se traduce como “contra el hombre”. Nombra un ataque falaz dirigido no contra la conculsión que uno desea negar, sino contra la persona que la afirma o defiende.
5 y 6.- Accidente y accidente inverso: Cuando aplicamos una generalización a casos individuales, de manera impropia, cometemos la falacia accidente. Cuando lo hacemos a la inversa, sea por falta de cuidado o con intención, y aplicamos un principio que es verdadero en un caso particular como si lo fuera general, cometemos la falacia de accidente inverso.
Próxima entrega: Tipos de falacias – segunda parte.
lunes, 17 de enero de 2011
La falacia
En lógica, se acostumbra a reservar el término falacia para los argumentos que, aún cuando sean incorrectos, resultan persuasivos de manera psicológica. Las falacias son peligrosas porque la mayoría de nosotros llegamos alguna vez a ser engañados por ellas. Por lo tanto, definimos una falacia como un tipo de argumento que puede ser correcto pero que demuestra, luego de ser examinado, que no lo es.
Es conveniente estudiar estos argumentos erróneos porque se puede evitar más eficazmente caer en las trampas que tienden una vez que se conocen.
Un argumento, cualquiera que sea el tema al que se refiere, por regla general trata de establecer la verdad de su conclusión. Pero los argumentos pueden fallar de dos maneras en este propósito:
1.- Exista una proposición falsa como una premisa del argumento. Así, si sus premisas no son verdaderas, el argumento no logrará establecer la verdad de la conclusión, aún si el razonamiento basado en esas premisas es válido.
2.- Que las premisas no impliquen la conclusión. Un argumento cuyas premisas no implican la conclusión es un argumento cuya conclusión puede ser falsa aún si todas las premisas fuesen verdaderas.
Próxima entrega: Tipos de falacias
Es conveniente estudiar estos argumentos erróneos porque se puede evitar más eficazmente caer en las trampas que tienden una vez que se conocen.
Un argumento, cualquiera que sea el tema al que se refiere, por regla general trata de establecer la verdad de su conclusión. Pero los argumentos pueden fallar de dos maneras en este propósito:
1.- Exista una proposición falsa como una premisa del argumento. Así, si sus premisas no son verdaderas, el argumento no logrará establecer la verdad de la conclusión, aún si el razonamiento basado en esas premisas es válido.
2.- Que las premisas no impliquen la conclusión. Un argumento cuyas premisas no implican la conclusión es un argumento cuya conclusión puede ser falsa aún si todas las premisas fuesen verdaderas.
Próxima entrega: Tipos de falacias
lunes, 10 de enero de 2011
La lógica formal
Todo razonamiento consta de varias premisas y una conclusión que se deriva lógicamente de las premisas, por ejemplo:
Todo hombre es mortal.
Sócrates es hombre.
Por lo tanto, Sócrates es mortal.
Las premisas y la conclusión corresponden a proposiciones enunciativas que pueden ser verdaderas o falsas. La lógica formal se ocupa del encadenamiento correcto entre las premisas y la conclusión, y por eso un razonamiento puede ser lógico y falso al mismo tiempo. Usando el ejemplo anterior, y haciendo un pequeño cambio, observen que ocurre:
Todo hombre es francés.
Sócrates es hombre.
Por lo tanto, Sócrates es francés.
La lógica formal se constituye en ciencia con Aristóteles y los estoicos. En la Edad Media y Moderna sintetizaron la herencia clásica. A mediados del siglo XIX, esa lógica tradicional verá nacer la llamada la lógica moderna, caracterizada por la simbolización similar a la usada por las matemáticas.
Próxima entrega: La falacia en la lógica
Todo hombre es mortal.
Sócrates es hombre.
Por lo tanto, Sócrates es mortal.
Las premisas y la conclusión corresponden a proposiciones enunciativas que pueden ser verdaderas o falsas. La lógica formal se ocupa del encadenamiento correcto entre las premisas y la conclusión, y por eso un razonamiento puede ser lógico y falso al mismo tiempo. Usando el ejemplo anterior, y haciendo un pequeño cambio, observen que ocurre:
Todo hombre es francés.
Sócrates es hombre.
Por lo tanto, Sócrates es francés.
La lógica formal se constituye en ciencia con Aristóteles y los estoicos. En la Edad Media y Moderna sintetizaron la herencia clásica. A mediados del siglo XIX, esa lógica tradicional verá nacer la llamada la lógica moderna, caracterizada por la simbolización similar a la usada por las matemáticas.
Próxima entrega: La falacia en la lógica
lunes, 3 de enero de 2011
La lógica
Frecuentemente escuchamos a las personas decir “eso no tiene lógica”, es decir, muchos entendemos de manera intuitiva a que se refiere. Formalmente, la lógica es el estudio de los procesos mentales que nos permiten entender la realidad (conceptos, juicios y razonamientos), y de las estrategias empleadas para conocer de manera ordenada y eficaz la complejidad de lo real (análisis y síntesis, inducción y deducción, definición, división y clasificación).
La lógica es un arte y una ciencia: el arte de razonar correctamente y la ciencia que estudia las reglas y los principios del razonamiento.
La lógica es un instrumento universal de todas las ciencias y de la filosofía, y equivale a un necesario control de calidad que la inteligencia ejerce sobre sí misma.
Próxima entrega: La lógica formal
La lógica es un arte y una ciencia: el arte de razonar correctamente y la ciencia que estudia las reglas y los principios del razonamiento.
La lógica es un instrumento universal de todas las ciencias y de la filosofía, y equivale a un necesario control de calidad que la inteligencia ejerce sobre sí misma.
Próxima entrega: La lógica formal
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