Uno de los filósofos que trató más sobre la educación y los niños fue John Locke, quien en unos de sus ensayos llamado "Pensamientos sobre la educación" escribió lo siguiente:
"Quizá pueda asombrar que recomiende razonar con los niños y, sin embargo, no puedo dejar de pensar que es la verdadera manera en que hay que comportarse con ellos. Entienden las razones desde que saben hablar y, si no me equivoco, gustan de ser tratados como criaturas razonables desde mucho antes de lo que se suele imaginar."
Pero no es que vamos a realizar unos razonamientos muy profundo con ellos, pero si se tratan con el nivel apropiado, los niños pueden ser unos grandes maestros para nosotros. Como lo dice el mismo Locke: "confunden el espíritu del niño, pero no lo instruye".
¿Cuántas veces vemos a niños preguntar y a los padres mandándolos a callar? Es algo hasta deprimente. Tenga paciencia con los niños, espere a que terminen de hacer la pregunta, y usted también si no entiende no se conforme, pregúntele y verá unos resultados asombrosos.
Un niño que es escuchado con atención y atendido en sus dudas es un niño feliz.
domingo, 28 de febrero de 2010
jueves, 25 de febrero de 2010
Sapere Aue!
¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!
He aquí la divisa de la Ilustración. La Ilustración o siglo de Las Luces corresponde al siglo XVIII. Grandes personajes se destacaron durante esa época, dándole un nuevo sentido al mundo.
Uno de los que más se destacó fue Immanuel Kant, quién se enfocó mucho en lo que tiene que ver con la Razón. Incluso, su obra principal se llama Crítica a la Razón Pura.
Él comentaba que cuando un niño comenzaba con los "¿por qué?", estos correspondían a un proceso que él llama "prosilogístico", es decir, la razón tiende a subordinar siempre cada condición a otra que es más general.
Veamos este ejemplo famoso, según el cual a un sabio oriental se le preguntó: Si el mundo está en el espacio, ¿por qué no se hunde en el vacío? La respuesta es: Porque está sobre el caparazón de una enorme tortuga. Se le repreguntó: Y la tortuga. ¿Por qué no se cae? La respuesta: Porque está apoyada sobre cuatro inmensos elefantes. Otra pregunta: ¿Y los elefantes por qué no se caen? Respuesta: Porque no.
Suele ocurrir esto cuando los niños nos comienzan a preguntar "¿por qué?", sabemos que esas preguntas no van a terminar, pero, como les comenté anteriormente tómense el tiempo y traten de dar respuesta, incluso tal y como hizo el sabio de la historia.
He aquí la divisa de la Ilustración. La Ilustración o siglo de Las Luces corresponde al siglo XVIII. Grandes personajes se destacaron durante esa época, dándole un nuevo sentido al mundo.
Uno de los que más se destacó fue Immanuel Kant, quién se enfocó mucho en lo que tiene que ver con la Razón. Incluso, su obra principal se llama Crítica a la Razón Pura.
Él comentaba que cuando un niño comenzaba con los "¿por qué?", estos correspondían a un proceso que él llama "prosilogístico", es decir, la razón tiende a subordinar siempre cada condición a otra que es más general.
Veamos este ejemplo famoso, según el cual a un sabio oriental se le preguntó: Si el mundo está en el espacio, ¿por qué no se hunde en el vacío? La respuesta es: Porque está sobre el caparazón de una enorme tortuga. Se le repreguntó: Y la tortuga. ¿Por qué no se cae? La respuesta: Porque está apoyada sobre cuatro inmensos elefantes. Otra pregunta: ¿Y los elefantes por qué no se caen? Respuesta: Porque no.
Suele ocurrir esto cuando los niños nos comienzan a preguntar "¿por qué?", sabemos que esas preguntas no van a terminar, pero, como les comenté anteriormente tómense el tiempo y traten de dar respuesta, incluso tal y como hizo el sabio de la historia.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Fedro o del amor (3ra parte)
La prueba, que convencerá a los sabios, más no a los expertos, parte de la Naturaleza del Alma.
Para Sócrates toda alma es inmortal, no es objeto de generación y es indestructible. Ahora bien, toda alma que puede sigue a los dioses y dentro de los límites del cielo tiene muchas visiones bienaventuradas. En esta región reside la realidad verdadera.
Ahora bien, un alma que ha seguido a los dioses, y ha visto algo de la verdad, puede que no pueda seguir contemplando esa verdad y cae a la tierra (pierde sus alas). Y dependiendo de cuanta verdad haya contemplado su encarnación será humana o no. La encarnación en hombre puede ser de nueve tipos:
1.- Seguidor de la sabiduría, la belleza, la cultura o el amor.
2.- Monarca constitucional o jefe en la guerra.
3.- Político, administrador u hombre de negocio.
4.- Atleta, entrenado, médico.
5.- Profeta o autoridad en un ritual.
6.- Poeta u otro artista.
7.- Artesano o agricultor.
8.- Sofista o demagogo.
9.- Tirano.
Para Sócrates sólo la razón del filósofo recupera sus alas, porque él uso el recuerdo para perfeccionarse. Los demás piensan que está loco, pero no se dan cuenta que está poseído por la divinidad.
Así pues, de todos los tipos de locura divina, el cuarto (el amor) es el mejor, cuando la visión de la belleza en este mundo pone delante de la razón la belleza verdadera y las alas del alma vuelve a crecer.
Cada uno ama según la manera de la divinidad a la que acompañó en el viaje celeste y busca el tipo humano que le corresponde, a quien intenta moldear luego en la imagen de esa divinidad. Así, un seguidor de Zeus buscará uno que sea por naturaleza filósofo y un guía; uno que lo sea de Hera, un tipo regio, etc, y fomentará en él estas cualidades. Al actuar así, descubrirá los mismos rasgos en sí mismo y se encontrará poseído por su divinidad, aun cuando se lo atribuya al amado, quien, a su vez, se inflamará. De este modo, mediante la locura del amor, ambos se vuelven felices, una vez que se apresa al amado.
Para Sócrates toda alma es inmortal, no es objeto de generación y es indestructible. Ahora bien, toda alma que puede sigue a los dioses y dentro de los límites del cielo tiene muchas visiones bienaventuradas. En esta región reside la realidad verdadera.
Ahora bien, un alma que ha seguido a los dioses, y ha visto algo de la verdad, puede que no pueda seguir contemplando esa verdad y cae a la tierra (pierde sus alas). Y dependiendo de cuanta verdad haya contemplado su encarnación será humana o no. La encarnación en hombre puede ser de nueve tipos:
1.- Seguidor de la sabiduría, la belleza, la cultura o el amor.
2.- Monarca constitucional o jefe en la guerra.
3.- Político, administrador u hombre de negocio.
4.- Atleta, entrenado, médico.
5.- Profeta o autoridad en un ritual.
6.- Poeta u otro artista.
7.- Artesano o agricultor.
8.- Sofista o demagogo.
9.- Tirano.
Para Sócrates sólo la razón del filósofo recupera sus alas, porque él uso el recuerdo para perfeccionarse. Los demás piensan que está loco, pero no se dan cuenta que está poseído por la divinidad.
Así pues, de todos los tipos de locura divina, el cuarto (el amor) es el mejor, cuando la visión de la belleza en este mundo pone delante de la razón la belleza verdadera y las alas del alma vuelve a crecer.
Cada uno ama según la manera de la divinidad a la que acompañó en el viaje celeste y busca el tipo humano que le corresponde, a quien intenta moldear luego en la imagen de esa divinidad. Así, un seguidor de Zeus buscará uno que sea por naturaleza filósofo y un guía; uno que lo sea de Hera, un tipo regio, etc, y fomentará en él estas cualidades. Al actuar así, descubrirá los mismos rasgos en sí mismo y se encontrará poseído por su divinidad, aun cuando se lo atribuya al amado, quien, a su vez, se inflamará. De este modo, mediante la locura del amor, ambos se vuelven felices, una vez que se apresa al amado.
domingo, 21 de febrero de 2010
Fedro o del amor (2da parte)
Sócrates ante el escrito de Fedon queda impactado, sin embargo, rápidamente se da cuenta de que hay un error en este: quien habla es un supuesto enamorado, uno que fingía su amor. Así que, Sócrates plantea la pregunta: ¿Qué es el amor y cuál es su función?
Para poder darle forma a su discurso comienza diciendo que el Amor es un Dios llamado Eros, un ser divino, y por ser divino no puede ser malo, por lo tanto en el que finge el amor, no puede estar Eros, sino que está poseído por algún otro, ya que en este prevalece el desenfreno y no el autodominio.
Lo que tenemos que demostrar es que el amor pertenece a algún tipo de locura divina, otorgada para el bien, no solo del amante sino también del amado.
Y esta demostración final la haremos en la próxima entrega.
Espero les guste.
Para poder darle forma a su discurso comienza diciendo que el Amor es un Dios llamado Eros, un ser divino, y por ser divino no puede ser malo, por lo tanto en el que finge el amor, no puede estar Eros, sino que está poseído por algún otro, ya que en este prevalece el desenfreno y no el autodominio.
Lo que tenemos que demostrar es que el amor pertenece a algún tipo de locura divina, otorgada para el bien, no solo del amante sino también del amado.
Y esta demostración final la haremos en la próxima entrega.
Espero les guste.
viernes, 19 de febrero de 2010
Fedro o del amor (1era parte)
Este diálogo es uno de los que a mi particularmente me gusta más, el tema del amor siempre ha sido para mi algo complicado y escuchar al maestro Sócrates hablar de él es gratificante.
El diálogo es entre Fedro y Sócrates principalmente, sin embargo, el autor del texto que lee Fedro acera del amor es de Lisias (un tercer personaje implícito, por decirlo así).
Algunos extractos del discurso de Lisias:
* Los enamorados se arrepienten cuando la pasión les abandona, lamentando sus pérdidas materiales y el disgusto de sus parientes.
* El no enamorado, habiendo actuado con prudencia, no tiene nada que lamentar y se concentra en agradar a los demás.
* Los enamorados están enfermos, no pueden controlarse a sí mismos y, cuando vuelven a su sano juicio, lamentarán su locura.
* Si temes las consecuencias de una separación después de todo lo que has sacrificado, lo más probable es que el enamorado se sienta ofendido.
* Uno debería conceder sus favores a los que nos pueden corresponder de mejor modo... a los amigos para toda la vida, que demostrarán su bondad cuando haya pasado la flor de la juventud.
En la próxima entrega: El primer discurso de Sócrates en función del texto de Lisias.
El diálogo es entre Fedro y Sócrates principalmente, sin embargo, el autor del texto que lee Fedro acera del amor es de Lisias (un tercer personaje implícito, por decirlo así).
Algunos extractos del discurso de Lisias:
* Los enamorados se arrepienten cuando la pasión les abandona, lamentando sus pérdidas materiales y el disgusto de sus parientes.
* El no enamorado, habiendo actuado con prudencia, no tiene nada que lamentar y se concentra en agradar a los demás.
* Los enamorados están enfermos, no pueden controlarse a sí mismos y, cuando vuelven a su sano juicio, lamentarán su locura.
* Si temes las consecuencias de una separación después de todo lo que has sacrificado, lo más probable es que el enamorado se sienta ofendido.
* Uno debería conceder sus favores a los que nos pueden corresponder de mejor modo... a los amigos para toda la vida, que demostrarán su bondad cuando haya pasado la flor de la juventud.
En la próxima entrega: El primer discurso de Sócrates en función del texto de Lisias.
martes, 16 de febrero de 2010
Sócrates y los Sofistas
Al ser Sócrates un hombre tan consultado por los jóvenes atenienses, era el blanco número uno de los Sofistas, y con cuál objetivo? por supuesto de conseguir más clientes (como decimos hoy día), ya que si lograban doblegar al gran Sócrates todos irían a sus charlas y le solicitarían sus servicios. Ahora bien, como los Sofistas eran profesionales en ciertas áreas, retaban de manera indirecta a Sócrates con preguntas para iniciar un "supuesto" diálogo, que a la final no era otra cosa sino un escrito previamente preparado y con alguna trampa para Sócrates.
Sin embargo, Sócrates, que no se valía de ningún escrito, partía de la premisa de que él no sabía sobre el tema del que estaban tratando, y a través de una serie de preguntas correctamente realizadas, en el orden específico guiaba a su interlocutor, que se suponía que sí sabía sobre el tema en cuestión, a un callejón sin salida donde se encontraba con que él tampoco sabía exactamente de lo que se había planteado inicialmente. Interesante, no?
Para la próxima entrega, trataré de tenerles listo un pasaje de alguno de los texto de Sócrates para discutirlo.
Sin embargo, Sócrates, que no se valía de ningún escrito, partía de la premisa de que él no sabía sobre el tema del que estaban tratando, y a través de una serie de preguntas correctamente realizadas, en el orden específico guiaba a su interlocutor, que se suponía que sí sabía sobre el tema en cuestión, a un callejón sin salida donde se encontraba con que él tampoco sabía exactamente de lo que se había planteado inicialmente. Interesante, no?
Para la próxima entrega, trataré de tenerles listo un pasaje de alguno de los texto de Sócrates para discutirlo.
lunes, 15 de febrero de 2010
Sócrates y Atenas
Lo que sabemos de Sócrates es gracias a su discípulo Platón. Quién, amaba tanto a su maestro, que publicó todos sus diálogos y adicionalmente usó su nombre como personaje principal en algunos de los textos hechos en edad madura.
Sócrates nació en Atenas en el 470 o 469 a. C. aproximadamente. Participó en algunas campañas, sobresaliendo por su valor y sangre fría.
Fue fiel siempre al amor que sentía por Atenas, y sus diálogos eran principalmente con los jóvenes para poder prepararlos para cuando les tocara participar en lo político. Él, en cuanto a la política, se mantuvo al margen, buscando su propio camino.
Como amaba a Atenas, no soportaba que los Sofistas (extranjeros) se aprovecharan de la ignorancia de su gente.
Al final de sus días fue culpado y enjuiciado injustamente, por lo que tuvo que beber la cicuta.
Hasta aquí la breve introducción sobre los Sofistas y sobre Sócrates, próximamente estaremos publicando algunos fragmentos de los diálogos para que vayamos entendiendo cómo es que él aplicaba la mayeútica.
Sócrates nació en Atenas en el 470 o 469 a. C. aproximadamente. Participó en algunas campañas, sobresaliendo por su valor y sangre fría.
Fue fiel siempre al amor que sentía por Atenas, y sus diálogos eran principalmente con los jóvenes para poder prepararlos para cuando les tocara participar en lo político. Él, en cuanto a la política, se mantuvo al margen, buscando su propio camino.
Como amaba a Atenas, no soportaba que los Sofistas (extranjeros) se aprovecharan de la ignorancia de su gente.
Al final de sus días fue culpado y enjuiciado injustamente, por lo que tuvo que beber la cicuta.
Hasta aquí la breve introducción sobre los Sofistas y sobre Sócrates, próximamente estaremos publicando algunos fragmentos de los diálogos para que vayamos entendiendo cómo es que él aplicaba la mayeútica.
viernes, 12 de febrero de 2010
¿Qué es un Sofista?
En la antigua Grecia, los términos sophós y sophía se traducían como sabio y sabiduría. Así pues, a una persona hábil en alguna área se le consideraba sophós y al que era un experto en alguna área se le consideraba que tenía sophía.
El término sofista tiene como raíz a sophós, de modo que un sofista viene a considerarse como un sabio en un arte específico. Estos señores, en general, hacían presentaciones privadas y públicas para obtener de ello un beneficio en dinero. Competían entre ellos para obtener la gracia de las personas más adineradas de Grecia.
El término sofista tiene como raíz a sophós, de modo que un sofista viene a considerarse como un sabio en un arte específico. Estos señores, en general, hacían presentaciones privadas y públicas para obtener de ello un beneficio en dinero. Competían entre ellos para obtener la gracia de las personas más adineradas de Grecia.
lunes, 8 de febrero de 2010
Nuevos horizontes en la Ola
Hola a todos,
Luego de una breve análisis con un amigo muy cercano, llegamos a la conclusión que debemos darle un impulso a la Ola, y quiénes mejor que ustedes para desarrollar nuevos temas dentro de la Ola. Por ejemplo, tengo un proyecto que se refiere a conocer las filosofías de las religiones del mundo, de modo de conocer por qué hacen lo que hacen y de la forma en que lo hacen. Pero, obviamente no puedo yo solo, así que recurro a ustedes para que me envíen algún tópico que deseen desarrollar, siempre en pro de la educación de la gente que lea este espacio.
Escríbanme a laola9@gmail.com y me envían sus comentario. La idea es hacer equipos de trabajo y yo pues quedaré solo de moderador, observando que todo este acorde con el corte de la Ola.
Por favor, añadan correo, teléfono contacto, etc.
Muchas gracias y seguimos con la filosofía en la próxima entrega.
Saludos cordiales,
Leopoldo Avendaño Flores
Luego de una breve análisis con un amigo muy cercano, llegamos a la conclusión que debemos darle un impulso a la Ola, y quiénes mejor que ustedes para desarrollar nuevos temas dentro de la Ola. Por ejemplo, tengo un proyecto que se refiere a conocer las filosofías de las religiones del mundo, de modo de conocer por qué hacen lo que hacen y de la forma en que lo hacen. Pero, obviamente no puedo yo solo, así que recurro a ustedes para que me envíen algún tópico que deseen desarrollar, siempre en pro de la educación de la gente que lea este espacio.
Escríbanme a laola9@gmail.com y me envían sus comentario. La idea es hacer equipos de trabajo y yo pues quedaré solo de moderador, observando que todo este acorde con el corte de la Ola.
Por favor, añadan correo, teléfono contacto, etc.
Muchas gracias y seguimos con la filosofía en la próxima entrega.
Saludos cordiales,
Leopoldo Avendaño Flores
sábado, 6 de febrero de 2010
Un nuevo arte
Un nuevo arte que debe cultivarse desde muy pequeño es el de preguntar.
Pero, no preguntar por preguntar, sino realizar preguntas sustancialmente interesantes como para obtener de nuestro interlocutor lo mejor de sí.
Hacer una pregunta sobre algún tema conocido es como llover sobre mojado, es prácticamente inútil, pero una pregunta bien formulada en el momento justo, nos puede develar nuevas fronteras o nuevos caminos.
Pregunte, pero pregunte inteligentemente.
Sócrate se especializó en este arte y lo llamó Mayeútica.
Próxima entrega: Nuevos horizontes en la Ola.
Pero, no preguntar por preguntar, sino realizar preguntas sustancialmente interesantes como para obtener de nuestro interlocutor lo mejor de sí.
Hacer una pregunta sobre algún tema conocido es como llover sobre mojado, es prácticamente inútil, pero una pregunta bien formulada en el momento justo, nos puede develar nuevas fronteras o nuevos caminos.
Pregunte, pero pregunte inteligentemente.
Sócrate se especializó en este arte y lo llamó Mayeútica.
Próxima entrega: Nuevos horizontes en la Ola.
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