lunes, 31 de enero de 2011

Tipos de falacias – segunda parte

Continuemos con las falacias:
7.- Causa Falsa: En creencias primitivas ocurría esta falacia con frecuencia, por ejemplo, tocar los tambores provocaba la lluvia. En general, podemos decir que una relación causa-efecto incorrecta se origina en este tipo de falacia.
8.- Petición de principio (petitio principii): Esta falacia consiste en suponer la verdad de lo que uno quiere probar. Parecería éste un error tonto, evidente para todos; sin embargo, qué tan tonto o ingenuo es este error depende en gran medida de la forma en que expresan las permisas del argumento. Su formulación con frecuencia obscurece el hecho de que en una de las premisas se encuentra de manera implícita la conclusión.
9.- Apelación a la emoción (ad populum): es el recurso favorito usado por los propagandistas o demagogos. Es falaz porque reemplaza la laboriosa tarea de presentar evidencia y argumentos racionales con el lenguaje expresivo y otros recursos calculados para excitar el entusiasmo, la ira o el odio.
10.- Apelación a la piedad (ad misericordiam): es un caso especial de la apelación a la emoción, en la cual el altruismo y la piedad de la audiencia son las emociones especiales a las que se apela.
11.- Apelación a la fuerza (ad baculum): la apelación a la fuerza para producir la aceptación de una determinada conclusión.
12.- Conclusión inatinente (ignoratio elenchi): se comete cuando un argumento que permite establecer una conclusión en particular se dirige a probar una conclusión diferente.

lunes, 24 de enero de 2011

Tipos de falacias - primera parte

Cuando un argumento descansa en premisas que no son pertinentes para su conclusión y, por lo tanto, no pueden establecer de manera apropiada su verdad, la falacia cometida es de atenencia. “Inatinencia” quizá explicaría mejor el problema, pero las premisas con frecuencia son psicológicamente atinentes para la conclusión, y esto explica la aparente corrección y persuasividad.
En forma tradicional, se han dado nombres latinos a muchas falacias, algunos de ellos han llegado a formar parte de lenguajes como el inglés o el español.

1.- El argumento por la ignorancia (ad ignorantian): es el error que se comete cuando se argumenta que una proposición es verdadera sobre la base de que no se ha probado su falsedad o, a la inversa, de que es falsa porque no se ha probado su verdad.

2.- La apelación inapropiada a la autoridad (ad verecundiam): Esta falacia ocurre cuando se hace una apelación a personas que no tienen credenciales legítimas de autoridad en la materia en discusión.

3.- Pregunta compleja: De todas las falacias que se utilizan en el razonamiento cotidiano, una de las más comunes es la de formular una pregunta de tal forma que se presupone la verdad de alguna conclusión implícita en esa pregunta; es probable que la pregunta misma sea retórica y no busque genuinamente una respuesta.

4.- Argumento “ad hominem”: La frase “ad hominem” se traduce como “contra el hombre”. Nombra un ataque falaz dirigido no contra la conculsión que uno desea negar, sino contra la persona que la afirma o defiende.

5 y 6.- Accidente y accidente inverso: Cuando aplicamos una generalización a casos individuales, de manera impropia, cometemos la falacia accidente. Cuando lo hacemos a la inversa, sea por falta de cuidado o con intención, y aplicamos un principio que es verdadero en un caso particular como si lo fuera general, cometemos la falacia de accidente inverso.

Próxima entrega: Tipos de falacias – segunda parte.

lunes, 17 de enero de 2011

La falacia

En lógica, se acostumbra a reservar el término falacia para los argumentos que, aún cuando sean incorrectos, resultan persuasivos de manera psicológica. Las falacias son peligrosas porque la mayoría de nosotros llegamos alguna vez a ser engañados por ellas. Por lo tanto, definimos una falacia como un tipo de argumento que puede ser correcto pero que demuestra, luego de ser examinado, que no lo es.
Es conveniente estudiar estos argumentos erróneos porque se puede evitar más eficazmente caer en las trampas que tienden una vez que se conocen.

Un argumento, cualquiera que sea el tema al que se refiere, por regla general trata de establecer la verdad de su conclusión. Pero los argumentos pueden fallar de dos maneras en este propósito:
1.- Exista una proposición falsa como una premisa del argumento. Así, si sus premisas no son verdaderas, el argumento no logrará establecer la verdad de la conclusión, aún si el razonamiento basado en esas premisas es válido.
2.- Que las premisas no impliquen la conclusión. Un argumento cuyas premisas no implican la conclusión es un argumento cuya conclusión puede ser falsa aún si todas las premisas fuesen verdaderas.

Próxima entrega: Tipos de falacias

lunes, 10 de enero de 2011

La lógica formal

Todo razonamiento consta de varias premisas y una conclusión que se deriva lógicamente de las premisas, por ejemplo:

Todo hombre es mortal.
Sócrates es hombre.
Por lo tanto, Sócrates es mortal.

Las premisas y la conclusión corresponden a proposiciones enunciativas que pueden ser verdaderas o falsas. La lógica formal se ocupa del encadenamiento correcto entre las premisas y la conclusión, y por eso un razonamiento puede ser lógico y falso al mismo tiempo. Usando el ejemplo anterior, y haciendo un pequeño cambio, observen que ocurre:

Todo hombre es francés.
Sócrates es hombre.
Por lo tanto, Sócrates es francés.

La lógica formal se constituye en ciencia con Aristóteles y los estoicos. En la Edad Media y Moderna sintetizaron la herencia clásica. A mediados del siglo XIX, esa lógica tradicional verá nacer la llamada la lógica moderna, caracterizada por la simbolización similar a la usada por las matemáticas.

Próxima entrega: La falacia en la lógica

lunes, 3 de enero de 2011

La lógica

Frecuentemente escuchamos a las personas decir “eso no tiene lógica”, es decir, muchos entendemos de manera intuitiva a que se refiere. Formalmente, la lógica es el estudio de los procesos mentales que nos permiten entender la realidad (conceptos, juicios y razonamientos), y de las estrategias empleadas para conocer de manera ordenada y eficaz la complejidad de lo real (análisis y síntesis, inducción y deducción, definición, división y clasificación).
La lógica es un arte y una ciencia: el arte de razonar correctamente y la ciencia que estudia las reglas y los principios del razonamiento.
La lógica es un instrumento universal de todas las ciencias y de la filosofía, y equivale a un necesario control de calidad que la inteligencia ejerce sobre sí misma.

Próxima entrega: La lógica formal