Continuemos con las falacias:
7.- Causa Falsa: En creencias primitivas ocurría esta falacia con frecuencia, por ejemplo, tocar los tambores provocaba la lluvia. En general, podemos decir que una relación causa-efecto incorrecta se origina en este tipo de falacia.
8.- Petición de principio (petitio principii): Esta falacia consiste en suponer la verdad de lo que uno quiere probar. Parecería éste un error tonto, evidente para todos; sin embargo, qué tan tonto o ingenuo es este error depende en gran medida de la forma en que expresan las permisas del argumento. Su formulación con frecuencia obscurece el hecho de que en una de las premisas se encuentra de manera implícita la conclusión.
9.- Apelación a la emoción (ad populum): es el recurso favorito usado por los propagandistas o demagogos. Es falaz porque reemplaza la laboriosa tarea de presentar evidencia y argumentos racionales con el lenguaje expresivo y otros recursos calculados para excitar el entusiasmo, la ira o el odio.
10.- Apelación a la piedad (ad misericordiam): es un caso especial de la apelación a la emoción, en la cual el altruismo y la piedad de la audiencia son las emociones especiales a las que se apela.
11.- Apelación a la fuerza (ad baculum): la apelación a la fuerza para producir la aceptación de una determinada conclusión.
12.- Conclusión inatinente (ignoratio elenchi): se comete cuando un argumento que permite establecer una conclusión en particular se dirige a probar una conclusión diferente.
lunes, 31 de enero de 2011
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