viernes, 29 de enero de 2010

El estilo de Sócrates

Bueno, luego de un breve descanso volvamos a la carga... :D

Sócrates era un hombre íntegro, era un hombre muy versado y letrado.
Sin embargo, era muy humilde también, reconocía publicamente que no sabía, pero qué no sabía exactamente? No lo sé.

En su época, habían unos personajes llamados los Sofistas; estos no eran otros sino, extranjeros que decían tener la verdad en sus manos, y sí, pues sí, ya que ellos decían que ellos eran capaces de enseñar cualquier cosa... jajajaja bueno, puede hacer el intento pero lo difícil en realidad es lograr que los demás lo comprendan a uno en realidad.

Así que, pregúntese si quiere usar el estilo de Sócrates o el estilo Sofista.

Próxima entrega: Un nuevo arte.

viernes, 22 de enero de 2010

Autómatas y hombres (2da parte)

Cuando uno comanda su vida al cien por cien se agota pronto y con cierta facilidad, pero no se entristezca, esto es solo al principio; con el tiempo será tan natural que ni se acordará de George.
"Muy bien!" dirán ustedes, y ¿cómo lo hago?
Mi respuesta es: Hallando su propio camino hacia La Verdad.

Espero le suene interesante esto y se vaya preparando para ir recorriendo un nuevo camino cada vez, un nuevo camino que Ud mismo se trazará y que no necesitará de mapa o guía ni nada adicional, mas que su buena disposición a aprender y a comandar su vida.

¡Comencemos!
Próxima entrega: El estilo de Sócrates

domingo, 17 de enero de 2010

Autómatas y hombres (1era. Parte)

Hoy en día he descubierto, con verdadero asombro, como George (el pilóto automático) puede llegar a transformar a hombres "cultos" en verdaderos autómatas, que sólo responden a los instintos básicos para los cuales están programdos.
Descartes en su Discurso del Método, como comenté en la entrega anterior, halló dos maneras de descubrir si un "ser" es autómata o es un ser humano.
Yo por mi parte, y con mucha humildad, les voy a aconsejar sólo dos cosas:
1.- Controle lo único que puede controlar: sus pensamiento. No deje a George la responsabilidad de su vida.
2.- Cuando vea a un ser querido que está comandado por George, sáquelo de su "estado autómata" haciendo alguna pregunta (Se sorprenderá del resultado)

Proxima entrega: Autómatas y hombres (2da. parte)

miércoles, 13 de enero de 2010

Piloto automático (2da parte)

Según el diccionario Larousse 2005 autómata se define como: (4) Persona que se deja dirigir por otra o que actúa mecánicamente.
Hoy en día a este comportamiento lo tratan de corregir con técnicas, como por ejemplo, la programación neurolingüística. ¿Será la respuesta?
Descartes ya nos lo había señalado en su escrito “Discurso del método”, quinta parte, donde nos señala que se puede crear “autómatas o máquinas semovientes”, los cuales, en el caso de los animales pueden pasar desapercibidos, incluso afirma que “no habría medio alguno que nos permitiera conocer que no son en todo de igual naturaleza que esos animales”. Ahora bien, ¿y qué ocurre con el hombre? ¿Podríamos distinguir entre en un autómata y un hombre? Descartes afirma que hay “dos medios muy ciertos para reconocer que no por eso son hombres verdaderos”.

Próxima entrega: Autómatas y hombres

lunes, 11 de enero de 2010

Piloto automático (1era parte)

Según el libro de Gimnasia Cerebral de Marilyn vos Savant, por lo general al piloto automático de un avión lo llaman George. En el capítulo 4 de ese libro, ella hace una prueba para que usted vea si ha llevado (o lleva) su vida en piloto automático.
Un piloto automático no es algo inconveniente, por ejemplo, en el caso de un avión o un vehículo. Muchos soñamos en hacer realidad un día lo que tanto muestran en las películas de ciencia ficción, decirle al medio de transporte a dónde va y listo.
Sin embargo, hay que tener extremo cuidado cuando ponemos nuestra vida en manos de “George”, pues dejamos de hacer cosas en este momento que afectan nuestro presente y futuro.

Próxima entrega: Piloto automático (2da parte)

domingo, 10 de enero de 2010

Ser filósofo es volver a ser niño

¿Recuerda cuando era niño? Todo le parecía asombroso, cualquier cosa le parecía una novedad. Cuando no entendía algo preguntaba: “¿por qué?”. Cuando algo le llamaba la atención, señalaba con su pequeño dedo y decía: “¡Mami (o papi) mira! ¡Mira!” Cuando lograba amarrarse solo las trenzas de los zapatos corría y se lo decía al mundo, a ese pequeño mundo que tenía a su alcance.
Si fue afortunado y su entorno lo impulsó adecuadamente, usted aún puede que conserve a su pequeño filósofo interior; sino, si lo mandaban a callar por preguntar, no se angustie aún puede preguntar y no quedarse en piloto automático, o ser un zombi o un autómata.
Rescate su niño interior y cada vez que tenga una duda, recuerde, ahora tiene acceso a libros y a Internet, sin restricciones.

Próxima entrega: Piloto automático (1era parte)

sábado, 9 de enero de 2010

Amar a la sabiduría

Cuando se ama sinceramente a una persona, por ejemplo a un amigo(a), se acepta tal y como es, con sus defectos y virtudes. De esa misma forma ocurre cuando afirmo: “amar a la sabiduría”.

Sabiduría se entiende acá como: Capacidad de pensar o juzgar con prudencia y equidad. (Larousse. Diccionario enciclopédico).
Y esa capacidad de pensar la puede tener cualquier persona, quedando de nuestra parte aceptarla de donde provenga: amigo, enemigo, de una persona adulta o vieja, o de un niño. Y a veces nos sorprendemos de quién piensa con sabiduría.
En muchas ocasiones me ha sucedido que escucho de un niño unas palabras sabias, y uno en ese momento ser pregunta: ¿De donde obtuvo este niño(a) esa idea?

Próxima entrega: Ser filósofo es volver a ser niño

viernes, 8 de enero de 2010

Un punto de partida

Una vez que algún filósofo hallaba un camino a la verdad, nos invitaba automáticamente a recorrer ese camino.
Muchos de esos caminos no son fáciles de transitar, pero algunos los podemos intentar poco a poco. ¿Y cómo podemos iniciarnos en este mundo llamado verdad?
Pienso que a través de la filosofía, nuestro punto de partida.
¿Y qué se entiende por filosofía? Significa: amor a la sabiduría.
Este concepto lo escuché de pequeño con mi tío y aunque en esos años no entendía muy bien, el concepto quedó en mí.
Y ahora bien, ¿qué es amar? Y ¿y en qué consiste la sabiduría? ¿Por qué no amor al conocimiento? ¿Es el conocimiento igual a la sabiduría?

Próxima entrega: Amor a la sabiduría

martes, 5 de enero de 2010

Yo pienso, luego soy

¿Alguna vez has tenido un sueño vívido? ¿Alguna vez tus sentidos te engañaron? A mi sí, me ha pasado muchas veces, y Descartes también tuvo esa misma impresión: “puesto que los sentidos nos engañan” (Discurso del método, cuarta parte). Es así como llega a la conclusión de que “yo estaba tan expuesto al error como otro cualquiera”.
Finalmente, luego de pensar y dudar ser encuentra con lo que él llama el primer principio de la filosofía: “yo pienso, luego soy” (cogito ergo sum, en latín).
Como nos dice Fernando Savater: Descartes inaugura la época moderna. No basta la autoridad, no alcanza con la tradición. Hace falta que a partir de mi propio pensamiento yo llegue a descubrir la certeza.”

Próxima entrega: Un punto de partida.

lunes, 4 de enero de 2010

Pensar y dudar

Pensar y dudar, así es el título de una sección del libro: La aventura del pensamiento de Fernando Savater. En esa sección Savater nos dice: “Yo siempre he dicho que se filosofa no para salir de dudas, sino para entrar en dudas”. También nos comenta que hoy en día recibimos una enorme cantidad de información y que esto es un problema a la hora de usar dicha información para algún provecho.
Internet es un océano de conocimiento, donde encontramos desde lo más trivial hasta lo más complejo, pero también hay afirmaciones falsas y vacías. Pero, esto no es sencillo de detectar a menos que nos cuestionemos si lo que vemos, leemos, etc. Es verdadero o no; y bajo cuáles parámetros es considerado así.

Próxima entrega: Yo pienso, luego soy.

domingo, 3 de enero de 2010

Orígenes de “La Ola” (2da. Parte)

Ese contacto con la filosofía, que comenté en la primera parte, hizo que cayera en cuenta de algo que siempre supe, pero no sabía como admitirlo: sé menos de lo que creo. Incluso llegué a cuestionarme que si lo que sabía hasta el momento era cierto o una ilusión. Así pues, me apoyé de nuevo en Descartes: “Rechazar como absolutamente falso todo aquello en que pudiera imaginar la menor duda”. De esta forma vacié mi cerebro de cualquier creencia que no pudiese confirmar como verdadera.
Comencé a ver las cosas con mayor claridad y fue entonces que me dije; a través de la ola compartiré esta experiencia educativa. Y ¿por qué una ola? Porque la ola esta conformada por agua y no hay lugar en donde el agua no pueda penetrar poco a poco.

Próxima entrega: Pensar y duda

sábado, 2 de enero de 2010

Orígenes de “La Ola” (1era. Parte)

Cuando estudiaba la filosofía en el Instituto de Teología para Religiosos (ITER), en el grupo solo éramos dos laicos, entiéndase laico como dice el diccionario Larousse: que no es eclesiástico ni religioso.
En esa época me enteré que cada congregación tenia unas iniciales para identificarse, así tenemos, los salesianos (sdb), la Orden de los Franciscanos (ofm), etc. Yo le decía a mi compañero laico, nosotros también tenemos que tener nuestras siglas, y de tantas opciones que se nos ocurrieron, la Orden de Laicos (ola) fue la que más nos gusto. Y por supuesto, a los muchachos que estaban estudiando para sacerdotes también le gustó la idea y nos saludaban diciendo “¿cómo está la ola?”.

Próxima entrega: Orígenes de “La Ola” (2da Parte)

viernes, 1 de enero de 2010

¿Qué es "La Ola"?

En la cuarta parte de su obra “Discurso del Método” el ilustre filósofo René Descartes escribe “Deseando yo en esta ocasión ocuparme tan sólo de indagar la verdad”, esto fue exactamente lo que me motivo a dar inicio a este proyecto que he denominado “La Ola”.

¿Qué es La Ola?
No tengo una definición como tal de lo qué es “La Ola”, sin embargo, sí puede decirles que este proyecto lo entiendo como un camino o un movimiento que busca indagar la verdad, tal y como lo hizo Descartes con su Discurso del Método.

Y ¿con cuál propósito? Se preguntaran algunos de ustedes; pienso que no es un solo propósito en particular, sin embargo, podríamos resumirlo en: lograr nuestro bienestar personal, familiar y social.

Próxima entrega: Orígenes de “La Ola”.