domingo, 17 de enero de 2010

Autómatas y hombres (1era. Parte)

Hoy en día he descubierto, con verdadero asombro, como George (el pilóto automático) puede llegar a transformar a hombres "cultos" en verdaderos autómatas, que sólo responden a los instintos básicos para los cuales están programdos.
Descartes en su Discurso del Método, como comenté en la entrega anterior, halló dos maneras de descubrir si un "ser" es autómata o es un ser humano.
Yo por mi parte, y con mucha humildad, les voy a aconsejar sólo dos cosas:
1.- Controle lo único que puede controlar: sus pensamiento. No deje a George la responsabilidad de su vida.
2.- Cuando vea a un ser querido que está comandado por George, sáquelo de su "estado autómata" haciendo alguna pregunta (Se sorprenderá del resultado)

Proxima entrega: Autómatas y hombres (2da. parte)

5 comentarios:

  1. No es fácil reconocer un autómata de un hombre en estos tiempos, los primeros están ampliamente distribuidos en el mundo, y ¿cómo se yo que no soy una autómata?

    ResponderEliminar
  2. Excelente pregunta.
    La respuesta la tienes en la misma pregunta que haces, es decir, al preguntarte a ti misma si eres o no un autómata la respuesta emerge naturalmente: No lo eres.

    ResponderEliminar
  3. Perdona Ana, se me olvidó comentarte que el mismo Descartes nos dice en su texto dos maneras de cómo detectar a los autómatas, deseas que lo publique o tu misma lo buscas?

    ResponderEliminar
  4. Publícalo por favor, aunque también voy a buscarlo.

    ResponderEliminar
  5. Te lo voy a resumir así:

    1) La capacidad de razonar de una máquina no puede llegar a ser como un hombre.

    2) Aunque nos imiten a nivel físico, nunca llegaran a ser como nosotros. Sus opciones son programadas, son básicas...

    ResponderEliminar